
Hoy es Lunes y no he podido desayunar al sol como quería. No ha hecho más que llover y me he tenido que quedar contra un rincón frío y oscuro dando pequeños sorbos al café humeante. No empieza muy bien la mañana. Es Lunes y el sol atraviesa mis párpados creando imágenes rojizas y amarillentas que me hacen pensar en la playa, en Blanes. Me encanta que mis dedos se calienten al calor de ese fuego eterno. ¿Qué más puedo pedir?