
Pasa, pasa y pasa... a todas horas, en todo momento... allí está, pasando; delante de mí, detrás, al lado, a la derecha a la izquierda, en el centro, en el extremo izquierdo, en el extremo derecho. Y no sé que hacer, lo veo caminar, dar saltitos riendo, mirándome y yo sigo sin poder controlarlo. ¿Qué látigo hace falta para dominarlo? ¿Cómo manipular la gravedad para que la arena no caiga? ¿Cómo hacer para que el barbudo se detenga y nos vayamos de cañas? ¿Qué hacer? Dadme una escopeta de perdigones, una guadaña o un palo largo, verás que pronto lo intento.... lo romperá, lo esquivará. se burlará y no podré hacer nada. Mi único consuelo es que junto a mí otros pasarán por el mismo suplicio. Cumpleaños vengativos, arrugas de mal agüero, regalos sin abrir, desechados. ¿Qué decir ante toda esta calaña? Sumo tiempo luego él me resta en una cuenta mortal... Alguien cantó "reloj no marques las horas", pero éstas no sólo lo hacen sino que además se remarcan...