Nunca supe que pintar fuera un engorro. Pensaba que podía ser algo divertido. Ya saben, cuerpos desnudos repletos de pintura blanca restregándose sobre una pared negra. Pintar es todo menos bonito. Es una lata. Es una traición al ocio y al entretenimiento. ¿Por qué cambiar el color de algo? ¿Por qué añadírselo? ¿Por qué? Grito a los siete mares. No sé a quién se le ocurrió la brillante idea de empezar a pintar algo. Creo que la estética gana a la practicidad en la tarea del pintar. Creo que la cosa va más por decoración que por higiene. Pasamos una dura prueba al intentar asesinar a un persistente color amarillo/epiléptico... y ganamos. Eso sí, la brocha, rodillos y demás están en una bolsa inertes, para que mis manos no los vuelvan a sujetar nunca jamás, nunca.
El color negro se yuxtapone con el tono rosado de tu piel, al caer el sombreado blanco de la sábana sobre tu cuerpo estirado y relajado. Los párpados que pesan más de cien toneladas se cierran durante una ligera eternidad e invitan a entrar a una y mil fantasías. Vueltas y vueltas... tiovivo de relax se sucede al compás del crepitar de ruidos nocturnos que acompañan tus movimientos (un interruptor que se apaga, una música lejana, un genido apagado...) Ruido intruso que te saca en volandas de tu ensoñación. Un pie se apoya y luego el otro. Un nuevo día ha comenzado.
Después de unas intensas jornadas en este mi país, me siento como un espectador en la fila de la fila de atrás. ¿Tan difícil es lo que a mí me parece fácil? Seguiré mirando desde la lejanía de la desinformación.
No soy el primero que lo saca, ni mucho menos. Cualquiera que vea este vídeo pensará que los políticos en su mayoría son unos idiotas y que deberían cobrar 800 euros al mes... Ayyyy..
Si amigos... está la feria de abril, la feria de los coches de coche, la feria de mil tontería y apartada a una lado (menos mal) la feria de los curas...
Con lo cual sigo pensando que ese mundo es una mentira.
Una palabra bastó para que el estómago tomara el lugar de la boca. Un apretón en la mano y todo se vino abajo... o no... Las lágrimas no suelen ir solas nunca... o sí. Lo normal es que se enganchen una a la otra y bajen despacio por la mejilla acabando su viaje en el suelo... de un golpe. ¿Sentiste cosquillas en la garganta? ¿Un nudo que se desató de golpe? ¿Una voz que viró en quejido, en angustia? No es la vida más que una espera de lo bueno o lo malo. Es igual que esperar a un autobús con el conductor cegado por un pañuelo viniendo hacia tí. A veces es bonita la vida, otras veces no.
MASOQUISMO ILUSTRADO (recuerden que esto es ficción)
A veces me empeño en pensar y repensar y darle vueltas a todo una y otra vez. La mente se transforma en una noria averiada que no puede parar de girar y girar. Ningún puño toco esta piel y ninguna patada acabó pateando este cuerpo. Los únicos golpes que recibo son los propios. Los de mi mente y pensamientos que no saben qué hacer y se revelan contra mí. Son ostias que duelen más que las físicas. Son guantazos de recuerdos, de presente y futuro. Estoy en un ring y se vienen encima un par de contrincantes muy duros...
Y mira que a mí no me gusta la violencia (sólo la psicológica, eso sí), es más la odio. Sólo me gusta en las películas; pero si tengo que defenderme entonces tendré que dejar que algún estampido abra mi ceja y no salir corriendo. Tendré que tomar aire y lanzar mi pie contra esos enemigos tan peligrosos que uno tiene dentro de sí. Me veré obligado a escuchar mentalmente un ligero vals y convertirme por un momento en el intrépido Hulk Hogan y repartir a diestro y siniestro, aunque sólo sea con la mente puesto que en la realidad soy un gallina.
Algún día me quitaré este traje de cuero negro ceñido y tiraré lejos muy lejos este látigo que marca mi piel una y otra vez. Algún día andaré recto y miraré a los problemas de frente, no de lado.
Si hay un ministerio de defensa será porque su tarea es defender ¿verdad? Pero ¿De qué nos defiende? ¿y acaso lo hace o no? Ahora la controversia se repite; de si es lógico que permanezcan nuestras tropas en Afganistán o no. Los soldados que allí permanecen están en misión de paz pero claro, dentro de una guerra, con lo cual estos soldaditos están en guerra para algunos y para otros no.
Debido al atentando ocurrido ayer en Beirut, muchos políticos sacan sus afiladas garras y las intentan clavar en sus oponentes mi el menor de los miramientos. Personamente no creo que haga demasiada falta que estos señores de la guerra (o de las ayudas humanitarias) estén allí en todo momento y veo que puede crear confusión en el ciudadano medio en base a las anteriores protestas con la guerra de Irak o las actuales.
Pienso que las consecuencias en España pueden ser igual de trágicas a la larga (o corta). Si todo lo que nos cuentan es verdad acerca de las ayudas humanitarias y no hay ningún tipo de actitud belicosa entonces adelante. Sin embargo la duda ya está en el aire y muchos cerebros maquiavélicos se aprovecharán. Sin duda alguna la violencia es un poderosísimo instrumento.