![]() Visiones de un visionario...
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No sólo es poseedor de tal adjetivo el cornudo o macho cabrío que ronda por los montes de la piel de toro. No sólo es cabrón aquel cabrón que te adelantó por la derecha a 150 por hora en la autopista. La simetría del perfecto cabrón reside en esencia, en sus palabras y actos. No hay nada que temer ante tal sujeto, tan solo armarse de paciencia, y dejarse llevar sin andarse por las ramas. Mirando fijamente esos ojos de cabrón sin inmutarse; atravesarlos como si no existiera. No hay nada que más placer de al cabrón como llamar la atención. Ególatra y con el cuello roto por mirarse continuamente el ombligo sonreirá cuando se vea protagonista de una conversación, titular o noticia de la televisión. Hace dos días soltó una carga en un portal y ahora le pregunta las notas a su hijo … no caigamos en el engaño: el cabrón nace cabrón y muere cabrón. Irradia pura cabronada. Por lo cuatro costados y a partes iguales. Ya en clase y con 13 años era un cabezón, un muro donde las opiniones contrarias a las suyas se estrellaban dejando una manchita de rencor. Un día le dieron un arma, una consigna y le quitaron tres dedos de la frente. Al tiempo se obcecó y transformó su obsesión en la obsesión de otros. Rompió hogares, sembró el miedo y siguió andando con la cabeza bien alta: sin remordimientos, sin culpa … solo en su tragedia, como debe estar todo cabrón, solo…
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